Eyra

 

  Por Sylwia L.

El cuarto está oscuro y de pronto la luz del sol atraviesa la ventana y me ciega. Veo los rayos en las paredes desnudas, es una habitación muy sola. Pintada de un blanco tan impoluto que me molesta. Frente a mí está una mesa de madera con una televisión pequeña. La enciendo y veo que la pantalla no tiene señal, la golpeó un poco y aparece la imagen de una mujer con el rostro pintado de azul y sosteniendo una espada. Es un videojuego, cuando era joven solía jugarlos todo el tiempo. Comienzo a jugar y tengo la impresión de que la mujer es una guerrera vikinga. El juego se torna tenebroso, la guerrera se adentra a un lugar donde cadáveres de otros guerreros cuelgan de árboles tan altos, que solo se les ven los pies.

El panorama es horrible. La guerrera escucha voces en su cabeza y le dicen que se detenga, que no siga adelante, pues el peligro apenas comienza. Tengo puestos unos audífonos, escucho las voces con claridad. Le dicen a la guerrera que regrese, que no está a salvo. Eyra.

E-y-ra. Que bonito nombre. Se parece al mío. Me gusta…

Al avanzar en la historia descubro que la guerrera es una picto, no una vikinga como lo supuse, y  lucha contra semidioses para recuperar el alma de su amado.

 

No se cuanto tiempo ha pasado, ya no veo la luz en la pared. La cortina debió bajarse con el aire, tampoco he comido, aunque siento en la boca un sabor insípido.

Me dirijo a mi cama, es demasiado dura y me duele la cabeza. Oigo voces en sueños, me hablan así como en el videojuego. Despierto queriéndome arrancar los audífonos, pero no los tengo puestos y me araño las orejas hasta sentir mucho calor. Escucho las voces tan cerca, tan reales. He debido quedarme dormida otra vez. La cortina sigue abajo, pero por la orilla alcanzo a ver un poco de luz. Debe estar amaneciendo. Quiero terminar el juego y salto de la horrible cama. Las voces comienzan en cuanto enciendo la televisión. Esta vez creo que me acostumbré a ellas. Aunque algunas me insultan y gritan. Me duelen los ojos y al voltear a la pared empiezo a ver runas. La luz las refleja incluso con la cortina abajo. Y me guían. Pero ¿A dónde? Me pregunto.

A donde sea. Lejos de este horrible lugar. Sal de allí Eyra.

 

Me susurran las voces. Cuando volteo alrededor no veo puertas y me pregunto en dónde estoy. Comienzo a golpear y patear las paredes, las voces se ríen de mí, otras me dicen que pare. De una bruma veo que aparece un horrible guerrero vestido de blanco. Trato de sacar mi espada para pelear, me ataca primero…

 

Caso Clínico n78

Paciente: Elena S.

Edad: 28

Diagnóstico:

La paciente desarrolló esquizofrenia, probablemente a consecuencia de jugar videojuegos en exceso. A un año de tratamiento la mejoría es nula. Presenta delirios en los que manifiesta ser una mujer guerrera junto a episodios de psicosis. Su discernimiento de la realidad es cada vez menor. También ha comenzado a autolesionarse. Se recomienda iniciar tratamiento con  Risperodona/día y mantenerla hospitalizada.

 

 

Sylwia L. Escritora emergente,cuya principal inspiración  son las brujas, 
la magia, el misterio y los videojuegos. 
Forma parte de la antología La sombra del porvenir con el cuento 
Vecinos indeseados

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s